semillas del futuro

Educación Espírita Infancia, Juventud y Familia C.E. León Denis

Jornada de Prevención del Suicidio en el CELD

VIDAEl pasado viernes, 11 de septiembre, tuvo lugar en el CELD el segundo día de las Jornadas que hemos dedicado a la Prevención del Suicidio dentro de nuestro Proyecto SONRÍE A LA VIDA, ya que como sabéis el 10 de septiembre es el DÍA MUNDIAL DE LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO.

Como no podía ser de otro modo, atendiendo a las estadísticas del suicidio entre niños y jóvenes, dedicamos una conferencia a este tema tan delicado e ignorado por muchos, con la única pretensión de poner el foco en este problema de salud pública y ofrecer algo de luz bajo la mirada de la Doctrina Espírita.

Anuncios
Deja un comentario »

COMIENZA EL NUEVO CURSO

cc4ppl2Hola de nuevo amigos!!

Se acerca ya el inicio del nuevo curso, el reencuentro con los compañeritos y amigos del CELD…

Para empezar el próximo viernes, 18 de septiembre, hemos organizado una reunión para hablar, sugerir y opinar sobre nuestros Encuentros en Familia mensuales. Dicha reunión será a las 20.00h y podéis venir todos aquellos que lo deseeis y participar para que podamos seguir trabajando en nuevos encuentros este trimestre.

Las aulas para nuestros peques comenzarán el viernes 2 de Octubre y estaremos encantados de recibirlos a todos de nuevo, pues hemos echado mucho de menos su alegría, sus risas, su presencia…

En fin, que estamos listos para el despegue… Os esperamos a todos con mucha, mucha ilusión!!

 

Deja un comentario »

Mensaje de Meimei

meimei-500x500En los límites situados entre la costra terrestre y el plano espiritual veíase un alma luminosa desplazándose entre los núcleos de sufrimiento y dolor. Acogía en su corazón amoroso Espíritus desorientados, almas dementes y perdidas que deambulaban de un lado para otro, sin rumbo, ajenas a lo que acontecía a su alrededor, por traer la mente prisionera de recuerdos amargos, de acontecimientos infelices, manteniéndolas cautivas de los propios actos infelices, cometidos con anterioridad.

Aquella figura luminosa acogía a todos con paciencia, con tranquila y profunda serenidad. Les extendía las manos, los abrazaba, enjugaba sus lágrimas, les susurraba palabras amables y, gentil, les apuntaba un nuevo camino.

El trabajo incesante de ese alma generosa era visto, día y noche, por todos los que pasaban por aquellas regiones, despertando la atención de Espíritus Benefactores que comprendiéndole el elevado objetivo, pasaron a auxiliarla.

Con el paso del tiempo, se constituyó una caravana silenciosa que, sin temor, osaba convivir con la miseria moral, irguiéndole el ánimo, amparando toda suerte de sufridores y mutilados del espíritu.

La noticia de la existencia de esa caravana humanitaria inmediatamente se esparció por los vastos dominios de las sombras, produciendo diferentes reacciones: esperanza y aceptación por los que buscaban protección espiritual, o repulsa y persecución por los desorientados y endurecidos, los cuales colocaban trampas en el trayecto del amoroso equipo del bien.

Nada, sin embargo, alejaba a aquel grupo singular de la realización de acciones en el bien, acrecentado cada vez más por un número de Espíritus que, unidos, extendían manos amorosas a los hermanos y hermanas en sufrimiento.

¿Quién sería aquella misteriosa alma que se dedicaba, anónimamente, al incesante trabajo del bien, atrayendo cooperadores por la fuerza de sus sentimientos elevados? ¿Quién sería aquella admirable mujer que por donde transitaba, hacía surgir núcleos de devoción a los olvidados y perdidos en el dolor?

Tuvimos la oportunidad de conocerla personalmente cuando participamos de una excursión de aprendizaje y rescate de hermanos mantenidos en regiones insalubres.

Estábamos pasando por algunas dificultades, inherentes a la tarea, cuando ella y su equipo se asociaron, naturalmente, a nuestro grupo, centuplicando nuestras fuerzas, cooperando en diferentes servicios, aún los más humildes, rudos y groseros.

Admirados, preguntamos:

– ¿Quién sois vos, venerable hermana, que demostráis tanto amor a los que sufren?”

Una leve y simpática sonrisa bailó brevemente en sus labios y ella nos respondió, gentil:

– “No soy nadie!!…”

– ¿Cómo?” – Indagamos sorprendidos.

– “Nadie importante.” – nos respondió, rápidamente – “Sólo un alma que estaba perdida y fue encaminada al bien por los lazos de la evangelización.”

Y prosiguió, serena, con su historia.

– “Criminal reconocida, renací en razón de una relación casual. Continuamente agredida desde pequeña, fui abandonada y transformada en niña y joven habitante de las calles de la ciudad. Viví entre la llamada escoria humana, olvidada de todos y pasando por privaciones inconcebibles.

Pero, a los 12 años de edad, mi existencia se transformó: vi una casa espírita donde, al anochecer, me recogí bajo sus marquesinas… El día había comenzado cuando desperté asustada, oyendo risas y griterío de niños que, cercándome, me apuntaban con el dedo, curiosos. Seguidamente, abriéndose el grupo a mi alrededor, una evangelizadora se aproximó. Me tocó cariñosamente el rostro y me sonrió con afecto.

¡Yo conocí el paraíso en aquel momento! A él fui transportada por un simple gesto de afecto, por la sonrisa de aceptación y por el acogimiento que brillaba en los ojos cristalinos de aquella joven.

– ‘Venga conmigo’, me habló en voz baja. ‘Usted debe tener hambre!’.

Comí pan con margarina y un poco de leche. ¡Un manjar de los dioses!

Ya alimentado el cuerpo, la joven evangelizadora me habló, entonces:

– Ahora, mi nueva amiguita, voy a darle un alimento que es mágico, pues usted nunca más tendrá hambre: ¡Jesús! ¿Usted oyó hablar de Él?

¡Evangelización!

¡Evangelizadores!

¡Bendecidos seáis todos!

Meimei

Mensaje recibido en la FEB el día 16/07/2015, psicografada por Marta Antunes de Moura y compartida en el Encuentro Nacional del área de la Infancia y Juventud, en Brasilia.

Traducido por Valle García

Deja un comentario »